Estambul Turquía

Estambul
Ciudad con tres nombre

La capital otomana atesora monumentos en los que se refleja la mezcla cultural de su pasado, barrios llenos de color y mercados con banda sonora propia.

Fue la capital de distintos imperios a lo largo de su milenaria historia: del Imperio romano (330-395), del Imperio romano de Oriente (395-1204 y 1261-1453), del Imperio latino (1204-1261) y finalmente del Imperio otomano (1453-1922).
Constantinopla, renombrada como Estambul, se convirtió en la nueva capital del Imperio otomano hasta su desaparición.

Lugares Turìsticos

 PLAZA DE SULTANAHMET

Durante el apogeo bizantino, el centro del poder político y religioso se encontraba en la actual plaza de Sultanahmet, visita indispensable de todo viaje a Estambul. Los baldosines, plagados de guías y vendedores de souvenires, mazorcas de maíz, castañas asadas o roscas de pan y sésamo (simit) hace siglos estaban cubiertos de arena y hollados por los cascos de los caballos.

Aquí se localizaba el hipódromo que Constantino el Grande levantó al trasladar el gobierno de Roma a la nueva ciudad imperial en el año 330. Los equipos que competían representaban a las diferentes facciones políticas y religiosas, de ahí que a menudo las carreras acabasen en auténticas revueltas.

BOSFORO


Con una ubicación estratégica entre Europa y Asia, el Bósforo es un punto de conexión histórica y cultural. El sitio ofrece paisajes impresionantes y una rica historia para que los visitantes exploren.



El estrecho del Bósforo en Estambul es una vía fluvial importante y fascinante ubicada en Turquía. Al conectar el Mar de Mármara con el Mar Negro, no se puede subestimar su relevancia histórica, geográfica y cultural.
Puentes de suspensión

Actualmente, existen dos puentes colgantes que cruzan el Estrecho del Bósforo: el Puente del Bósforo y el Puente Fatih Sultan Mehmet. Estos puentes son vínculos importantes entre Europa y Asia y facilitan el transporte y la movilidad en la región.

SANTA SOFÍA


Si el palacio y el hipódromo eran el núcleo de la vida civil, Santa Sofía representaba al poder religioso. El actual templo data desiglo VI y fue el tercero en levantarse en su lugar, pero con él, sus arquitectos Isidoro de Mileto y Antemio de Tralles –ambos, expertos matemáticos– elevaron el arte bizantino a lo más alto. Cuentan que lo primero que hizo el sultán Mehmet II al tomar Constantinopla en 1453, tras las correspondientes tres jornadas de pillaje, fue dirigirse a Santa Sofía y, arrodillado ante su magnificencia, ordenó su conversión en mezquita.



LA MEZQUITA AZUL



El arquitecto Sinan (siglo XVI), considerado el Miguel Ángel otomano, trataría de superar la magnitud de Santa Sofía durante toda su vida hasta que, al final de sus días, edificó la mezquita Selimiye, en Edirne. Precisamente, el templo que rivaliza en belleza con Santa Sofía en la plaza de Sultanahmet es la Mezquita Azul, diseñada por un discípulo de Sinan.




PALACIO DE TOPKAPI

Durante 400 años el palacio de Topkapi fue el corazón del poderoso imperio otomano. Erigido sobre una colina que se asoma al punto donde las aguas del Cuerno de Oro se abocan al mar de Mármara, este conjunto de pabellones y jardines es uno de los monumentos Patrimonio de la Humanidad más exquisitos del mundo.



Comentarios

Entradas populares de este blog

tacos al pastor

Enchiladas rojas

pozole